domingo, 1 de febrero de 2009

I'm in love with Marc Riboud


Cartier-Bresson. Belgium,1932 Marc Riboud. Londres, 1954



Marc Riboud. Nord Vietnam,1969 W. Klein.New York,1954

Cuanto más veo los trabajos de Riboud, más me gusta. No se si transparente (que sería entran en terreno peligroso visto lo visto en clase sobre el problema de la objetividad), pero si es claro cómo el agua, el muy...
Llego a preguntarme: ¿habría un William Klein sin un Marc Riboud?

Marc Riboud; Arabía Saudí

Muchas de sus fotos son como viñetas gráficas, capaces de escenificar de una sola vez una idea clara. Carentes de dramatismo, de superficialidad, de esteticismo... queda la idea. Más allá de un momento decisivo místico, el momento decisivo es ahora político: simplifica hasta que los elementos compositivos significan las relaciones históricas. Ordena los elementos de tal manera que forman argumentos.La imagen está bien compuesta, pero los significados también.Las estructuras abstractas integran, conforman los hechos particulares, concretos.

Si Cartier Bresson era un integrista del 50 mm,Riboud, sutilmente, discretamente, sin excesos,saca partido de otras lentes. Lo que quiere decir queda siempre reforzado narrativamente. Situado en una especie de frontera entre el lenguaje y la realidad... dentro de la tradición bressoniana consigue el punto medio donde los elementos se ordenan poéticamente - irrealmente- pero el sentido, los significados, apuntan siempre a la realidad, a los casos concretos, a las cosas que ocurren en este mundo.


Marc Riboud. Washintong, 1969.

Cartier Bresson es platónico, Riboud es aristotélico. ¿Qué ha ocurrido con la distancia? Decía Doisneua que el secreto de sus fotos estaba en el espacio que respetaba entre el fotógrafo y lo fotografiado, en el ambiente,el aire que creaba alrededor del motivo, traducido en ternura y humor en los ojos del espectador. Bresson descubre la estructura geométrica, la distancia con lo real sigue marcada, pero el modo es frío: lo primordial es el lenguaje, poner de manifiesto su estructura y su armonía, armonía que se le supone también a lo real como su manera esencial de ser. Ese punto es el coincidente: una suposición, que sólo encontraremos en lo real al ser observado desde el visor de la cámara, al ser inmovilizado en una fotografía; de la misma manera que para Platón la esencia y lo comprensible de lo material se encuentra en lo ideal, y la esencia de las cosas en el lenguaje, es decir fuera de ellas, y sólo presente cuando se las nombra.

Ahora bien, esta forma de relación sólo funciona mientras no se ponga de manifiesto qué lo que la sustenta es una suposición, una ficción. Riboud cruza esa línea, y lo hace conscientemente, pues poder hacerlo ya exige esa consciencia. Es consciente, lo descubre en su manera de trabajar.
Me gustaría llamar la atención sobre la coincidencia entre la manera en que Riboud consigue moverse en una gramática más directa y concreta y este descubrimiento. Es cierto que en Bresson, el solo planteamiento de la necesidad de un momento decisivo (extraordinario) ya supone una cierta constatación de que la fotografía no puede ser "igual" a lo real, so pena de no comunicar, no significar, eso real. Pero para él se mantiene algo así como una mismidad en el propio lenguaje:de ahí todo el dogmatismo; que las reglas del lenguaje no cambien, porque son la vara de medir una situación. Pero Riboud, que nace como fotógrafo, cuando esta manera de decir está ya conformada, porque mira por el visor sabiendo qué tiene que buscar (sabe por Bresson que la concordancia con la realidad se produce cuando el encuadre está bien compuesto...que el entendimiento sólo se dará cuando la imagen quede convenientemente inmovilizada, compuestamente detenida), por eso mismo puede marcar cierta distancia crítica. Así es esclarecedor oírle hablar sobre la sorpresa que le causaron sus propias fotografías del juicio al nazi Klaus Barbie, que en palabras de Cornell Capa parecía todo un caballero, mientras que Julien Favet, único superviviente de una de las matanzas,tenía un aspecto aterrador.
La distancia ahora es frente al propio resultado fotográfico, no a la realidad. Y esto puede ser tanto un recurso compositivo como un tema fotográfico: ¿acaso no es esencialmente este el "problema" de la realidad?
Algunas referencias de la entrevista que podéis leer en www.horvatland.com/pages/entrevues/09-riboud. Si queréis ver algunos de sus trabajos en http://www.marcriboud.com/ ; me encantaron los sobre África, y sobre Georgia (en color).

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